Mirador Espejo de Luz está en Espejo, en un lugar privilegiado para descubrir algunos de los paisajes y pueblos más especiales de Álava y del norte de Burgos. Aquí las fronteras casi desaparecen: montes, ríos, antiguos caminos, salinas, torres medievales y pequeños pueblos se suceden a pocos kilómetros de la casa.
Desde Valdegovía hasta el Valle de Tobalina, el entorno invita a salir sin prisa y dejarse sorprender por lo que aparece en el camino.

Torre-Palacio de los Varona
En Villanañe, a pocos minutos de Espejo, la Torre-Palacio de los Varona se alza como uno de los conjuntos fortificados más singulares de Álava. Torre, palacio, muralla almenada y foso forman un lugar que conserva intacta la fuerza de su historia.
La visita permite acercarse a un patrimonio extraordinario en medio de un paisaje sereno y abierto, muy representativo de esta zona de Valdegovía.

Cuevas eremíticas de Valdegovía
Escondidas entre bosque y roca, las cuevas eremíticas de Valdegovía guardan una de las huellas más sorprendentes del pasado del valle. En lugares como Pinedo, Corro o Tobillas todavía pueden verse cavidades excavadas en la piedra que fueron utilizadas como lugares de retiro, culto y enterramiento.
Recorrerlas es acercarse a una historia silenciosa, profundamente unida al paisaje y conservada durante siglos.

Valpuesta
Muy cerca de Valdegovía, ya en tierras burgalesas, aparece Valpuesta, un pequeño pueblo ligado a los orígenes del castellano. Su colegiata y los antiguos Cartularios de Valpuesta convierten este rincón tranquilo en un lugar especialmente valioso desde el punto de vista histórico y cultural.
Piedra, memoria y paisaje se reúnen aquí en una visita breve, serena y muy especial.

Torres de Fontecha
En el pequeño núcleo de Fontecha se levantan dos impresionantes testimonios de su pasado medieval: la Torre del Condestable y la Torre-Palacio de los Orgaz.
Situadas en la antigua ruta por la que la sal de Añana viajaba hacia Castilla, ambas recuerdan la importancia estratégica que tuvo este territorio durante siglos y sorprenden por su monumentalidad en medio de un paisaje tranquilo.

Valle Salado de Añana
Pocas imágenes explican mejor este territorio que el entramado blanco del Valle Salado. El agua salada de sus manantiales recorre canales y plataformas de evaporación creando un paisaje tan bello como inesperado.
Visitarlo permite caminar entre las salinas, conocer un sistema de producción único y descubrir uno de los lugares más singulares del entorno.

Lago de Caicedo-Yuso · Arreo
A pocos kilómetros de las salinas aparece un paisaje completamente distinto. El Lago de Caicedo-Yuso, también conocido como Lago de Arreo, se abre entre colinas y vegetación en un entorno de gran tranquilidad.
Es un lugar perfecto para pasear, observar la naturaleza y disfrutar sin prisa de una de las estampas más serenas del territorio. Por su cercanía, el lago y el Valle Salado forman además una excursión muy bonita para hacer en el mismo día.

Parque Natural de Valderejo y desfiladero del Purón
Bosques, praderas, paredes de roca y el sonido del agua acompañan los caminos del Parque Natural de Valderejo. Entre sus rutas destaca la senda del río Purón, que atraviesa un desfiladero de gran belleza y constituye uno de los paisajes más especiales de la zona.
Es un lugar ideal para quienes disfrutan caminando entre naturaleza bien conservada, con la sensación de estar en un valle todavía intacto.

Sobrón y el Museo del Agua
Camino del Valle de Tobalina, el Ebro se encaja entre montañas formando las hoces y el embalse de Sobrón, uno de esos paisajes en los que merece la pena detenerse simplemente a mirar.
Aquí se encuentra también el Museo del Agua, una visita interesante para conocer mejor la relación de este territorio con el agua, la naturaleza y la vida del valle. El propio recorrido junto al Ebro forma ya parte de la excursión.

Frías
Siguiendo el curso del Ebro hacia Burgos aparece Frías, levantada sobre la roca y coronada por su castillo. Sus calles medievales, sus casas colgadas y el gran puente sobre el río forman una de las estampas más bonitas del Valle de Tobalina.
Es un lugar para recorrer a pie, subir hasta el castillo y disfrutar de uno de los pueblos con más personalidad de todo el entorno.

Tobera
A muy poca distancia de Frías, el río Molinar atraviesa Tobera formando una sucesión de cascadas entre piedra, vegetación y casas. Junto al agua aparecen además el puente medieval, la ermita de Nuestra Señora de la Hoz y otros rincones llenos de encanto.
Un paseo sencillo y especialmente bonito para quienes disfrutan del sonido del agua y de los lugares con una belleza muy natural.

Monte Santiago y Salto del Nervión
Bosques de hayas, senderos entre roca y un inmenso balcón natural conducen hasta el entorno del Salto del Nervión, uno de los paisajes más espectaculares de la zona.
Cuando la cascada lleva agua, la vista es impresionante. Y cuando no aparece, el camino, el bosque y la amplitud del paisaje hacen que la excursión siga mereciendo plenamente la pena.
Créditos fotográficos
Fotografías: Assar / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0); Gartxoak / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0); Mentxuwiki / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0); Eusko Jaurlaritza / Irekia / Wikimedia Commons (CC BY 3.0); Adam Cli / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0); Rowanwindwhistler / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0); Thomas Holbach / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0); Kgc1003 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0). Fotografías en dominio público (CC0 1.0): Zarateman (Torre-Palacio de los Varona, Valpuesta y Valle Salado de Añana) y Bea.miau (Salto del Nervión).
